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viernes, 27 de febrero de 2015

La crueldad: Filosofía de cuento en La Central. Febrero 2015.

El sábado pasado, 21 de febrero, tuvimos la segunda sesión de la segunda edición de los talleres de Filosofía de cuento en la librería La Central de Callao, con un grupo de 7 a 11 años.

Hoy ya nos conocíamos un poco así que tardamos menos en entrar en materia. Leímos y jugamos a Mundo cruel que nos permitió abordar la crueldad desde muchos puntos de vista distintos y tratar de empezar a construir nuestra propia definición de crueldad.  

Aquí va un resumen, con extractos de audio, de la segunda sesión.

Participantes (sentados en círculo, partiendo de mi izquierda):
Jakob
Elena
Jesús Rafael
Clara
Alejandra
Tomás
Nico
Matías
Nicolás
Inés
Amelia
Celia
Daniela (la ilustradora del libro)
y yo (Ellen)

Teníamos dos invitadas, Daniela Martagón, la ilustradora del libro Mundo cruel, con el que hablamos de la crueldad en esta sesión, y Sonia Ballesteros, de la Cadena SER, que vino a grabar la sesión para hacer un reportaje que se emitió el lunes 23 de febrero. Las presentamos y luego empezamos: 

Para Amelia era el primera día porque no pudo venir la pasada sesión. Se presentó y nos presentamos nosotros brevemente ante ella. Y contamos si habíamos hecho algo cruel o si alguien nos había hecho algo cruel a nosotros desde la última vez que nos vimos. 

La propia Amelia nos contó que ella sí había hecho algo cruel. Había pegado un pisotón a su madre. Para decidir si había sido cruel, nos pareció relevante preguntar si lo había hecho queriendo. "Medio medio", precisó Amelia. ¿Un poco cruel nada más entonces? 

Otra persona, cuyo nombre no desvelaremos para no comprometer a nadie, nos dijo que "odia a su abuela". Y entonces preguntamos si era cruel odiar a una abuela y específicamente, si nos parecía más cruel odiarla y no decir nada u odiarla y decírselo. Aquí hubo diversidad de opiniones. Tomás observó que los secretos pueden ser crueles. Jakob pensó en las consecuencias de decírle a una abuela: "te odio" y Elena contó una historia muy relevante sobre una decisión que habían tomado un grupo de amigas en el colegio de decírle a otra que era una pesada. La chica se puso a llorar. A veces es difícil medir qué es más cruel, si callar o hablar. Escúchanos aquí: 



Pasamos a recordar algunas de las preguntas de la primera sesión, para tratar de definir mejor qué es exactamente una pregunta filosófica: 

Elena recordó la pregunta: "¿qué es feo?". Preguntamos qué es feo, qué es bonito y cómo decidimos esto. Jakob dijo que una cosa fea sería un bebé con una joroba. Sería extraño. 
Inés recordó la pregunta sobre mentir. ¿Siempre está mal mentir? Jakob dijo que a veces hay que mentir mucho para esconder algo o proteger a alguien que quieres mucho. 
Matías recordó la pregunta sobre los robots. "¿Sabemos seguro seguro que nuestro mejor amigo no es un robot?"
Nico recordó una de las posibilidades que planteamos en la primera sesión: hacerle daño (darle una patada) y a ver qué pasa. Pero ¿y si el robot está programado para hacer una expresión de dolor, "ay, ay, ay" cuando se le pega? Elena sugirió la prueba de la sangre. Si es humano tiene que tener sangre; si es un robot, no. Pero ¿podría hacerse un robot con sangre - o ketchup, como propone Tomás- en su interior? "Pero se notaría la diferencia", se ha opinado. La sugerencia de Nico ha tenido que ver con la respiración. Jakob ha completado la idea: un robot no necesita respirar, es mecánico. 
Matías recordó otra: ¿Te mienten tus ojos? Repasamos los ejemplos donde a veces nos "mienten": en los sueños, en las alucinaciones, en el horizonte. 

Aquí tenéis el repaso:


Entonces tratamos de diferenciar una pregunta filosófica de una científica. Por lo general, las preguntas científicas se contestan con datos o con información (a veces cuesta mucho encontrar esos datos, pero es cuestión de buscar y luego de interpretar esos datos). Pusimos un ejemplo. Imaginemos que queremos saber a qué distancia está el Sol de la Tierra. ¿Cómo buscaríamos la respuesta?  
Primero, Nico dijo que dependía de a qué altura estábamos nosotros. Si estuviéramos debajo de una alcantarilla, estaríamos más lejos que si estuviéramos encima de un edificio. La distancia es relativa según dónde nos situemos. Pero si no lo supiéramos, ¿a quién preguntaríamos? Elena dijo que lo más fácil sería buscarlo en Internet. Otra sugerencia fue en un diccionario (en una enciclopedia, aclaramos). Y otras más "alguien que haya estudiado eso". Sería una cosa que podríamos buscar o preguntar a un experto. Entonces Nicolás hizo una pregunta estupenda: "Entonces, ¿youtube es un experto? ¿Internet es un experto? Matías ha contestado sin titubear: "pues claro que sí, lo sabe todo". Pero Nicolás tenía sus dudas: "¿pero quién ha hecho youtube?" 
Elena ha dicho que la forma en que piensa que funciona Internet es que la gente que sabe algo lo cuelga. Pero Nicolás insiste: "vete tu a saber quién a puesto eso. ¿Cómo sabemos si lo ha puesto una persona cualquiera o si lo ha puesto un científico?"
Nico piensa que puede que no esté siempre a la misma distancia del sol que de la tierra porque en verano hace más calor y en invieron hace más frío. 
Entonces aclaramos: si especificamos qué punto de la Tierra y qué punto del Sol y qué época del año, alguien que sepa, nos lo podrá decir. 
Amelia ha querido volver a la observación de Nicolás, y ha dicho que en Internet hay que mirar si lo que encuentras tiene sentido, "porque ahí te encuentras de todo". 
Hemos puesto un ejemplo. Yo me podría ir a casa y decidir que quiero subir a Internet una "información" que asegura que la distancia entre la Tierra y el Sol en realidad es 10 metros, pero que una ilusión óptica nos hace verlo más lejos. Haré una página muy "profesional" que parezca muy "oficial" y diré que soy una experta en distancias. "Entonces", dice Jakob, "eso es una falsificación".
Entonces concluíamos que hay que tener cuidado. Que al fin y al cabo, no parece que Internet "sea un experto". Quizás podamos encontrar un experto en Internet, e investigar sus credenciales para ver si nos parece lo suficientemente experto como para contestar a nuestra pregunta. Pero es complicado usar bien Internet.



Independientemente de dónde encontremos a nuestro experto, lo que está claro es que un experto nos podrá contestar a este tipo de pregunta y que si nos fiamos de que es un experto de verdad, nos fiaremos de su respuesta y la daremos por válida. 

En cambio las preguntas filosóficas son distintas en este sentido. Para contestar a las preguntas filosóficas hay que pensar en ellas, reflexionar, muchas veces en grupo, dialogando, apoyándonos cada uno en los argumentos de los otros, rebatiendo también nuestros argumentos para tratar de llegar a la respuesta que mejor se tenga en pie. Se trata de construir una respuesta entre todos. Quizás yo dé una respuesta y Tomás me diga: "tu respuesta no está mal, pero yo puedo completarla". Y entonces Matías nos puede decir que mi respuesta no está mal, que la de Tomás tampoco, pero que a él se le ocurre otra forma más de completarla. Pero luego puede llegar Amelia y decir: "a mí se me ocurre un ejemplo que demuestra que toda vuestra idea no funciona, no se tiene en pie". Y la tira. Y otra vez a empezar. Y entonces Nicolás empieza con otra idea... y así es un poco la filosofía: intentar entre todos, encontrar la mejor respuesta. Normalmente son preguntas en las que hace falta pensar juntos. 

También son preguntas grandes. No son preguntas pequeñas, concretas, como "¿de qué color son estos zapatos?", "¿Está mal que yo haga esto ahora mismo?" sino "¿Qué está mal en todos los casos?". A la filosofía le interesa las preguntas generales. A veces usa las preguntas concretas para luego hacerse una pregunta general relacionada, pero le interesa especialmente la general. 

Otra cosa que tienen de especial las preguntas filosóficas es que suelen tener varias respuestas posibles. 


Entonces nos hemos dispuesto a pensar en el tema de hoy: la crueldad. Nos hemos propuesto intentar entre todos, pensar en las mejores respuestas posibles a las preguntas que vayan surgiendo. 

El libro/juego del día se llama Mundo cruel (Traje de lobo 2014) y pertenece a la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños escrito por mí e ilustrado por Daniela Martagón. 


Hemos repartido una caja entre cada cuatro participantes y hemos empezado a sacar de dentro de la caja unas tarjetas con escenas ilustradas por un lado y muchas preguntas interesantes por el otro lado. 

Jakob ha sido el encargado de sacar la primera escena de la caja. 

En ella vemos a una niña matando una hormiga con la punta de un lápiz. También aparecen otras hormigas transportando el cadáver de algún otro bicho, quizás un escarabajo. ¿Matar hormigas es cruel? 




Luego le tocó a Jesús Rafael sacar la siguiente escena, en la que una familia está sentada a la mesa, a punto de zamparse una sopa de gato. "¿Sopa de gatooooo? ¡Puaaaaj!", dice la niña. ¿Hay alguna diferencia entre comer pollo y comer gato? 



Tomás fue el encargado de sacar la sigueinte escena de la caja, en la que vemos un zoo alienígena con animales ¡y un niño! en una jaula. ¿Cómo le explicarías al alienígena que es cruel tener a un niño en una jaula? 



Siguiente tarjeta: Matías. En su escena, aparece un padre obligando a un niño a bañarse. ¿Es cruel obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer?



Y en la última tarjeta antes de pasar a dibujar nuestras propias escenas de crueldad, vemos a una niña mordiéndose a si misma. ¿Es posible ser cruel con uno mismo?


En la caja del libro/juego Mundo cruel (Traje de lobo, 2014) de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños vienen muchas más escenas (son 14 en total) que nos ayudan a jugar pensando y a pensar jugando en la crueldad y a ir formando nuestra propia definición de crueldad. Y también vienen varias tarjetas para crear nuestras propias escenas de crueldad y así "completar" el mapa de crueldad que contiene la caja.

Y eso hemos hecho al final de la sesión: hacer nuestras propias escenas, que subiré a este blog en los próximos días (¡en cuanto arregle el escáner!).

Con muchas ganas de que llegue mañana y nos veamos para nuestra tercera sesión de Filosofía de cuento. ¿Cuál es la diferencia entre causa y coincidencia? ¿Por qué sentimos miedo de un personaje de una película si sabemos que no es real? ¡Y mucho más! Hasta mañana.

2 comentarios:

  1. Una entrada ¡¡Genial!!. Necesito más tiempo para ver tanta (y tan interesante) información. Muchas gracias

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  2. Me parece maravilloso que suban las sesiones con los chicos. Gracias por ello!

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